Saltar al contenido

20 de abril

20 de abril de 2020
Tiempo de lectura: 2 minutos

Hoy es 20 de abril. No es cualquier fecha. Cualquiera que se acerque a los cincuenta sabrá que el 20 de abril del 90, pasaron muchas cosas. No es historia, no busquemos la fecha en los libros de efemérides, pero pasaron muchas cosas en la vida de cada uno de nosotros. Cada uno tenemos nuestra propia carta al pasado. El 20 de abril del 90 los Celtas Cortos cantaban a la nostalgia anticipada de los que por aquel entonces teníamos veinte años. Sí, es cierto, la canción salió en 1991, pero hace referencia a algo que pasó en el 90. Los Celtas Cortos no son la marca de tabaco que mi abuelo Manolo fumaba sentado en la mesa de la cocina de su casa. Celtas Cortos fue el grupo de música que devolvió el orgullo de nuestra tradición mezclada con la electricidad y las historias que nos interesaban entonces. Para los que, como yo, teníamos contacto con el folk del llamado arco atlántico, Celtas Cortos no era una novedad, era una necesidad, y daba mucho gusto que por fin fuese en castellano. Hoy, 20 de abril de 2020, no puedo marcharme a la cabaña del Turmo, un lugar real en el Valle de Estós, en Huesca, sencillamente porque estoy confinado, y sí, recuerdo las risas que nos echábamos ayer todos juntos, las recuerdo y las añoro. Y es cierto que no queda casi nadie de los antes, y los que quedamos, hemos cambiado demasiado. Aquella carta a una antigua amiga, quizá objeto de algún que otro anhelo, se convierte hoy en símbolo, no se muy bien de qué, pero se me antoja una señal. Hoy 20 de abril, a treinta años vista, puedo decir que aquella música traía a todos los oídos lo más tradicional de la península. Celtas Cortos eran de Valladolid, sus orígenes estaban en el folklore castellano, y supieron levantar de debajo de las piedras sonidos que formaban parte del recuerdo de los abuelos. Y sí, forma parte de la cultura ibérica. Porque el iberismo está más allá de la política, incluso por encima de la política. Unir Portugal y España, significa, además de diálogo político, una mirada común a la cultura. Puede parecer forzado aprovechar una efeméride musical vallisoletana para hablar de iberismo, pero no lo es. Valladolid es parte de la futura unión, y su música es parte de la cultura ibérica. Que el 20 de abril de Celta Cortos es un himno, quizá, pero está fuera de discusión que forma parte de la cultura ibérica porque hizo popular algo que hasta ese momento era ancestralmente castellano. Lo iberista no solo es todo aquello que alza la voz en favor de la unión de dos pueblos, es todo aquello que recuerda que ambos pueblos son cosa nuestra. Iberismo es todo aquello que alza la voz para sacar de debajo de las piedras todo aquello que nos hace visibles en el mundo, y sí, la música es una de esas voces.