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Coronavirus: Portugal EN ALERTA por la situación de la pandemia en España.

25 de marzo de 2020

Aumentan los casos, aunque a un ritmo estable, a la espera del pico en quince días

Tiempo de lectura: 2 minutos

Portugal se enfrenta a “una batalla”, según el presidente del país, Marcelo Rebelo de Sousa. El país luso lucha por que la curva de expansión sea lo más plana posible. El país vecino ya tiene más de 2.362 infectados y 33 muertes. El estado de emergencia vigente totalmente desde el sábado aún tardará en dar sus frutos, pero Portugal mira con terror lo que sucede en España.

“Estamos remando todos unidos”, ha dicho el presidente del país tras una reunión con las máximas autoridades del país en la mañana del martes. Con la excepción de Madeira, no ha habido disensiones entre los gobernantes. Todo está centralizado en el Gobierno, que cada día publica las cifras de contagiados y muertos. Ya no hay más goteo de cifras hasta el día siguiente a las 12. No hay más conferencias de prensa, no sale el alcalde de turno a anunciar las cifras de su pueblo, ni el de Lisboa ni el de Oporto, focos de la epidemia.

Los capítulos de terror de esta pandemia llegan con, una fatídica puntualidad, una semana después que en España. Si el primer caso continental en España fue el 25 de febrero, en Portugal fue el 2 de marzo. Así ha ocurrido con los díscolos que quiebran el confinamiento y así también con las residencias de ancianos. Circunstancias semejantes, pero una semana después. Hasta hace dos días no había saltado la alarma en Portugal en estos centros de cuidados de los mayores, ahora son la principal preocupación del Servicio Nacional de Salud. Ya son nueve asilos con contagios entre internos y empleados. La directora general de Salud, Graça Freitas, les ha acusado de no haber preparado planes de contingencia y les pide que acudan a la bolsa de voluntarios para poder cubrir las plantillas del personal necesario.

Ambos países, sin embargo, declararon el mismo día el estado de alerta-alarma, el 13 de marzo. Mientras España -con una población cuatro veces mayor- llevaba 6.000 casos y 132 muertos, en Portugal apenas había 112 casos.

Portugal suma apenas 16 personas detenidas frente a las más de 900 que lleva ya España. Los portugueses han adoptado precauciones voluntariamente antes de que el Gobierno aplicase el estado de emergencia, que solo entró enteramente en vigor el sábado. A diferencia de las más de 102.000 multas que lleva España, en Portugal no hay multas, puesto que el estado de emergencia no las prevé. No obstante, “Si fuera necesario imponer un cuadro de sanciones, lo impondremos», anunció anoche Costa, aunque espera que no sea necesario “colocar un policía en la puerta de cada casa”.

Al igual que en España, muchas familias han optado por mudarse al campo o a la playa. Pueblos como Pedrogão, que fuera objeto de la devastación de 2017 por las llamas, han aumentado su población, para alarma de sus vecinos. 

Mientras los contagios aumentan a un ritmo pausado (por debajo del 30% desde hace una semana), el Gobierno ha decretado aumentar el subsidio por el cuidado de los hijos en casa y ha llegado a un acuerdo con el sector bancario para que apliquen una moratoria a las obligaciones de empresas y particulares. El objetivo es no parar la economía y frenar los despidos. «Si conseguimos mantener el empleo, la siguientes consecuencias van a ser menores”, ha dicho el primer ministro António Costa.