Saltar al contenido

Pedro Sánchez y Antonio Costa

20 de enero de 2020

Encuentros y acuerdos de colaboración entre Pedro Sánchez y Antonio Costa

Tiempo de lectura: 2 minutos

Ya tenemos presidente, dejamos atrás la extraña provisionalidad de un gobierno en funciones, la sinuosa funcionalidad de un gobierno provisional. Desde enero Pedro Sánchez ya no está en funciones, y llega el momento de recordar palabras que no se han de llevar el viento.

Como nos recuerda El Trapezio hoy mismo, el pasado julio de 2018, Pedro Sánchez, tras acceder a la Moncloa mediante la conocida moción de censura, se reunía en Lisboa con Antonio Costa, primer ministro portugués. Ambos sellaron lo que debe ser una colaboración para defender los intereses comunes de los dos países. Según los periódicos de aquel momento, esta reunión formaba parte de una gira europea realizada por el presidente del Gobierno español. En todo caso Antonio Costa recordó que Portugal y España, comparten una misma visión de Europa, y que tienen ideas comunes ante asuntos como la inmigración o la reforma de la zona euro, y Sánchez, aquel 2 de julio afirmó su compromiso con un país hermano y un gobierno hermano.

Sánchez y Costa también eran viejos conocidos. En junio de 2015, año en el que Costa llegó al gobierno con un pacto con la izquierda bautizado como pacto a la portuguesa, y que cosas del destino, también hemos adoptado, él y Sánchez firmaron un documento titulado “Profundizar en la integración y cooperación ibérica”, en el que -cito sin ánimo de ser exhaustivo- proponían promover los idiomas español y portugués en la enseñanza, el estudio de la historia común de la Península, la fusión de facultades e institutos universitarios, el reconocimiento de cualificaciones académicas y profesionales, la creación de un canal de televisión bilingüe, incentivar el intercambio de estudiantes, eliminar barreras a la actividad económica, un sistema de registro de marcas y patentes común, un registro mercantil común, concertar posiciones comunes en los Consejos Europeos, reuniones semestrales de los Jefes de Gobierno de Iberia, prestar protección y asistencia consular a los ciudadanos de uno de los dos países si el otro no tuviera consulado, etcétera… el documento está disponible en:

https://www.psoe.es/media-content/2015/09/788710-000000637837.pdf

Esto no es nuevo, en la prehistoria de la democracia española, el rey Juan Carlos hablaba en 1978 de fortalecer nuestros vínculos de amistad, en el discurso de investidura Felipe González, en 1982, hablaba de relaciones de vecindad en una dirección privilegiada en lo que se refiere a Portugal, y hablaba de amistad y cooperación. En 1989 otra vez el rey hablaba de que nuestras dos naciones no tienen excusas para olvidarse la una de la otra, y que están empujadas a la constante cooperación, o en otro sentido, una comunicación en 2011 de Barclays Capital que decía que los vínculos entre la economía española y portuguesa eran tan estrechos que las perspectivas de uno no son independientes de lo que suceda en el otro. Estos son cuatro ejemplos tomados al azar de una extensísima lista de documentos y declaraciones al más alto nivel sobre iberismo. 

Ahora, momento en el cual, Costa, desde 2015, y Sánchez desde este mismo enero a todos los efectos, ya son Jefes de sus respectivos gobiernos, es el momento de preguntar qué hay de lo nuestro, qué hay de Iberia…