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Rizar el rizo

1 de febrero de 2020

Multiculturalidad o diversidad

Tiempo de lectura: 2 minutos

Leo en varios diarios digitales, Zamora24horas, Noticiascyl, Desdesoria, la noticia de que la Junta de Castilla y León tiene entre sus prioridades la internacionalización de los centros educativos de la Comunidad mediante un proyecto llamado “Escuelas Espejo-Escuelas de Frontera”. Es una iniciativa que se basa en la creación de un modelo de centros de enseñanza a partir de experiencias compartidas de carácter intercultural y bilingüe hispano-portugués en localidades cercanas a la Raya, para perfeccionar el conocimiento de ambas lenguas y favorecer el intercambio mutuo. Al parecer es algo que ya se ha ensayado entre varios países iberoamericanos, y de hecho es desde la Organización de Estados Iberoamericanos desde donde vendría la idea. Esto me ha llevado a reflexionar, y quizá a rizar el rizo. A ver, si hablamos de multiculturalidad tenemos que hablar de la existencia de varias culturas que comparten un mismo espacio geográfico. Hablamos de multiculturalidad cuando en un mismo sitio conviven lenguas distintas, etnias distintas, religiones distintas, incluso últimamente géneros distintos, aunque no tenga muy claro este último extremo. Es decir, que la multiculturalidad reconoce de facto la diversidad cultural, la constatación de que existen personas culturalmente diferentes. Si vamos al fondo de estas noticias, solo hablar de multiculturalidad entre España y Portugal ya está poniendo por delante unas diferencias culturales que el Iberismo sostiene que no existen. Que hablemos de multiculturalidad en Chinatown de Londres o en Little Italy de Nueva York, quizá tenga su razón de ser, pero como iberistas, ¿Podemos hablar de diferencias culturales entre España y Portugal? Una de las ideas en las que nos basamos es que la Raya es simplemente una línea artificial en los mapas de papel, que independientemente que en nuestros documentos ponga España o Portugal, en el fondo compartimos una misma historia, una misma personalidad, un mismo carácter, unos mismos problemas, unos mismos anhelos, y sí, una misma cultura. Está claro que podemos hablar de diversidad. La península es diversa, no hay más que mirar un poco en España a vascos, catalanes, andaluces, extremeños etc., o en Portugal al Alto Minho, a Lisboa o al Algarve. ¿Esto nos hace multiculturales? no lo creo, esto nos hace diversos, interesantes, sugestivos, pero no distintos. Volviendo a la noticia, un modelo educativo basado en experiencias compartidas en localidades cercanas es muy interesante, pero no llamemos multicultural o internacional a una iniciativa destinada a unir dos hermanos. ¿Es rizar el rizo todo esto? sí, pero había que decirlo.