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Una empresa española desarrolla una batería para coches eléctricos con 800 km de autonomía.

4 junio, 2020

Estarían hechas de grafeno, nanomaterial formado por carbono puro, cuyas características son la dureza, flexibilidad y elasticidad. También es transparente, posee una altísima conductividad térmica y eléctrica, es ligero y genera electricidad al ser alcanzado por la luz.

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La empresa española «Graphenano» ha presentado junto a su socio chino «Chint», unas baterías elaboradas con un polímero de grafeno que, en el caso de su utilización en vehículos eléctricos, permitirían una autonomía de 800 kilómetros, con una ocupación entre un 20 y una 30% menos que una batería de litio y pudiendo cargarse en 5 minutos.

Las baterías Grabat que ha presentado el presidente y consejero delegado de Graphenano, Martín Martínez, están dirigidas al hogar -para que sea autosuficiente- a los vehículos eléctricos (tanto automóviles como bicicletas), a los drones o incluso a los marcapasos.

La fabricación será completamente española y las pruebas realizadas con baterías de  densidad de 1.000 Wh/kg, un voltaje de 2,3v, no han explotado, como sucede con las de litio. Además, tras ser cortocircuitada ha vuelto a funcionar con un 60 % de la carga, según Martínez.

Si la red eléctrica lo permitiese, se podría cargar un vehículo en 5 minutos, con el que se podría rodar -en el caso de un utilitario- 800 kilómetros, frente a los 400 kilómetros que -ha dicho- ofrece un Tesla o los 250 kilómetros de un Nissan Leaf o un Renault Zoe.

Incluso se podría llegar a alcanzar una autonomía superior a los 1.000 kilómetros, dependiendo del coche.

Las baterías tendrían un precio similar a las de litio y podrían iniciar una tercera revolución industrial. Además tienen una vida útil 4 veces superior a las de litio y la carga puede ser inductiva.

La fabricación en España y China va a ser posible gracias a la aportación del Grupo Chint, una multinacional china especializada en las automatizaciones, la generación eléctrica y la producción de placas solares.

El proyecto de industrialización de las baterías tiene dos fases. La primera, en la que se han invertido 30 millones de euros, permitirá la construcción de 20 líneas de fabricación en la planta de Yecla que fabricarán 80 millones de celdas al año.

La primera línea ya está lista, empezará en marzo, y para junio está previsto que funcionen 5, que irán incrementándose hasta esas 20.

La segunda fase conllevará una inversión de 350 millones de euros para hacer la fábrica más grande, lo que posibilitará emplear a 7.000 personas y que, se alcance un pico de facturación de 3.000-4.000 millones de euros.