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ALGO VERGONZOSO: La presa de Cedillo

9 abril, 2020
Tiempo de lectura: < 1 minuto

Cuando pase todo esto de la cuarentena y reabran todos los pasos fronterizos entre Portugal y España, habrá un lugar que no abrirá.

La presa del Cedillo, que pertenece a IBERDROLA, se sitúa entre la localidad extremeña que da nombre a la obra hidráulica y la villa portuguesa de Montalvão.

Y sí, está cerrada de lunes a viernes. Sólo la abren los fines de semana de diez de la mañana a diez de la noche. Un hecho que no revestiría la mayor importancia si las localidades no sufrieran un grave perjuicio, provocado por ese cierre, obligando a los habitantes de ambas localidades a dar un rodeo de más de 120 km, frente a los escasos 12 km que serían necesarios en el caso de estar la presa abierta.

Eurodiputados portugueses han presentado una queja en Bruselas y un grupo de particulares han hecho lo propio ante el defensor del Pueblo, una acción que será seguida por parte de la SOCIEDAD IBERISTA, que apoyará esa queja y presentará otra, para seguir presionando a las Administraciones a realizar las gestiones pertinentes para que se abra el paso.

INVERSIONES PERDIDAS

Y no es lo peor de todo, sino que la Diputación de Cáceres tuvo que devolver más de 3.000.000 de euros a Bruselas, de una ayuda donde las autoridades europeas habían dado más del 75%, para la construcción de un viaducto entre Cedillo y Montalvão.

Desde la SOCIEDAD IBERISTA consideran que se está produciendo una injusticia por parte de IBERDROLA, a cuya empresa NO LE CUESTA NADA dejar abiertas las puertas hasta que se encuentre una solución definitiva al problema. “Hay que ser pragmáticos” afirma el portavoz de la asociación, quien recalca que “perdemos el tiempo en trámites burocráticos, en vez de dar soluciones rápidas a los ciudadanos”.