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La oportunidad de las eurociudades si se hiciera esto:

16 de mayo de 2026
eurociudades

Las eurociudades pueden cambiar el futuro de Portugal y España

Las eurociudades entre España y Portugal son una gran oportunidad para transformar la frontera ibérica en un lugar lleno de vida, oportunidades y colaboración. Durante muchos años, la Raya ha sufrido despoblación, falta de inversiones y poca atención política. Sin embargo, hoy pueden convertirse en uno de los espacios con más potencial de toda la Península Ibérica.

La idea de las eurociudades es sencilla: que municipios españoles y portugueses trabajen juntos para mejorar la vida de las personas. Compartir proyectos, atraer turismo, impulsar la economía local y crear más conexiones entre ambos lados de la frontera.

Actualmente son seis las eurociudades que existen entre Portugal y España. Pero, ¿Están realmente sirviendo para algo? Desde la Sociedad Iberista consideramos que NO y para que las eurociudades funcionen de verdad, tienen que abrirse mucho más a la gente.

La importancia de la participación ciudadana

Hasta ahora, muchas eurociudades han funcionado sobre todo desde los ayuntamientos y las instituciones. Eso está bien, pero no es suficiente. La cooperación entre España y Portugal debe sentirse también en la calle, en los colegios, en las asociaciones y en la vida diaria de las personas.

La sociedad civil tiene que participar mucho más. Asociaciones culturales, empresarios, universidades, colectivos juveniles o vecinos de la frontera pueden aportar ideas y ayudar a construir proyectos mucho más útiles y cercanos que permitan fijar población y atraer inversión. 

Las eurociudades no pueden ser solo reuniones políticas. Tienen que convertirse en comunidades vivas.

Los protagonistas tienen que ser los jóvenes

Uno de los grandes retos de las eurociudades es atraer y retener talento joven. Muchas zonas de frontera entre España y Portugal sufren desde hace años despoblación, envejecimiento y falta de oportunidades laborales, lo que provoca que muchos jóvenes terminen marchándose a grandes ciudades.

Sin embargo, estas regiones también pueden convertirse en un espacio ideal para emprender. Tanto España como Portugal cuentan con una generación cada vez más interesada en crear startups y proyectos innovadores, aunque muchos de estos negocios fracasan antes de consolidarse. Actualmente, 6 de cada 10 startups no logran superar los cinco años de vida, muchas veces por falta de apoyo, financiación o ecosistemas adecuados para crecer.

Eurociudades 2026

Por eso, las eurociudades podrían apostar por una fiscalidad más atractiva y políticas específicas para zonas de baja densidad de población. Impuestos reducidos, ayudas al emprendimiento, facilidades para autónomos y programas conjuntos entre ambos países permitirían atraer jóvenes, empresas y nuevos proyectos a la frontera ibérica.

Además, sería muy positivo impulsar más intercambios educativos y culturales entre eurociudades. Actividades deportivas, programas para estudiantes, encuentros juveniles o iniciativas de emprendimiento compartido pueden ayudar a crear una nueva generación con una visión mucho más cercana y natural de España y Portugal.

También sería muy interesante apostar por escuelas de frontera bilingües. Lugares donde niños españoles y portugueses puedan aprender juntos y estudiar tanto español como portugués desde pequeños. Esto no solo ayudaría a unir más a ambos países, sino que también abriría nuevas oportunidades laborales, culturales y económicas para el futuro de las regiones fronterizas.

Y es que, que la frontera sea pobre no debe ser una norma, tiene que ser una excepción. 

Turismo, cultura y economía que revitalicen la Raya

Las eurociudades también pueden convertirse en un gran motor turístico. La frontera entre España y Portugal tiene paisajes espectaculares, pueblos históricos, gastronomía y tradiciones únicas que muchas veces siguen siendo desconocidas.

Crear rutas turísticas conjuntas, festivales ibéricos o eventos culturales compartidos ayudaría a atraer visitantes y generar más actividad económica en zonas que llevan años perdiendo población.

Las eurorregiones serán el siguiente paso

Junto a las eurociudades, las eurorregiones pueden tener un papel clave para coordinar grandes proyectos entre España y Portugal. Infraestructuras, turismo, educación o desarrollo económico son algunos de los ámbitos donde la cooperación ibérica puede crecer muchísimo en los próximos años.

La frontera no tiene por qué ser una línea que separa. Puede convertirse en un espacio de unión, oportunidades y futuro compartido para españoles y portugueses.