Saltar al contenido

Aristides de Sousa, el Schindler portugués que salvó a Dalí de los Nazis

20 de diciembre de 2021

Conservar la neutralidad en tiempos de crisis moral no fue el caso de Aristides de Sousa, al que se le conoce como el Schindler portugués.

Tiempo de lectura: 3 minutos

Aristides de Sousa,  es un gran desconocido de la historia Universal, pero su labor como cónsul en Burdeos entre el 16 y el 23 de junio de 1940 fue clave para salvarle la vida a millares de judíos, quiénes estaban perseguidos por la Alemania Nazi. 

Recuerda que hemos dedicado unos minutos a Aristides de Sousa en nuestra sección de RTPA que puedes escuchar aquí. 

Antes de la II Guerra Mundial

Aristides de Sousa Mendes do Amaral e Abranches nació en el día 19 de julio de 1885 en Cabanas de Viriato, cerca de Viseu.

Hijo de Maria Angelina Ribeiro de Abranches y del juez José de Sousa Mendes, se formó en Derecho al lado de su hermano gemelo César. Lo hizo en la Universidad de Coimbra, cuando ambos tenían 22 años. 

Poco después se casaría con su prima Angelina, con la que llegaría a tener 14 hijos.

Como diplomático comenzó sus andanzas en Demerara, en la actual Guyana. Para posteriormente pasar por: Zanzíbar, Brasil, Estados Unidos (San Francisco y Boston), España (Vigo), Luxemburgo, Bélgica y Burdeos (Francia)

Fue fuertemente criticado por apoyar la dictadura de Salazar, quiénes posteriormente le sancionarían en diversas ocasiones, aún a pesar de haber contribuido a la persecución de disidentes políticos. 

 

Aristides de Sousa fue reconocido como "justo entre las naciones" en 1966.

Consulado de Burdeos y Circular 14

En Burdeos haría historia, durante lo que se denominó «guerra de broma» entre las potencias Aliadas (que habían declarado la guerra) y las fuerzas del Eje, con la Alemania Nazi a la cabeza. 

Con un Portugal de carácter neutral ante la contienda Mundial, pero con estrechas colaboraciones con los países Aliados, Aristides de Sousa comenzó a expedir visados a todo aquel que corriese riesgo de ser detenido y deportado a los campos de concentración Nazis. 

Entre el 17 y el 19 de junio de 1940 se expidieron unas 30.000 visados, en contra de las instrucciones dadas por el Estado Novo, en su circular 14, que prohibía la expedición de visados a “apátridas, rusos y judíos”. (Consúltala aquí)

Con todo, el Portugal de Salazar, sería alabado por su papel permitiendo que los refugiados escaparan de la ocupación y la represión nazi. Algo que no impidió que Aristides de Sousa Mendes fuese separado del cuerpo diplomático y privado de una pensión.

Salvador Dalí

Salvador Dalí, fue uno de los pintores españoles más famosos del siglo XX y uno de los máximos representantes del surrealismo (llegando incluso a diseñar del logo de Chupa Chups). 

Pero nada de esto hubiera sido posible, sin la intervención de Aristides de Sousa, quien facilitó que Salvador Dalí y su esposa Gala, obtuviesen los visados con número 2.519 y 2.520, un 20 de junio de 1940. 

Gracias a ello, pudieron huir hacia Portugal y posteriormente hasta Nueva York, y evitar así problemas con su mujer que, no sólo era rusa, sino también tenía un padrastro judío. 

Aristides de Sousa pudo salvar entre 10.000 y 30.000 personas.

Últimos días

Aristides de Sousa fue condenado al ostracismo. Y aunque el Estado Novo lo suspendió, lo juzgó y lo separó del servicio, sí que respetó aquellos visados.

Aristides de Sousa murió en 1954, sin poder haber vivido el homenaje recibido en 1966 por el Yad Vashem –Memorial del Holocausto, en Jerusalén– quien lo declararía “justo entre las naciones” y plantaría 20 árboles para su memoria.

En 1998, la República Portuguesa lo condecora con la Cruz de Mérito a título póstumo por sus acciones en Burdeos.

En 2007, fue votado como uno de los 10 mayores portugueses, en el programa Os Grandes Portugueses, quedando en tercera posición. Pero los portugueses optaron por elegir a Salazar como el primero de los grandes personajes del país.

Finalmente, en 2021, el Schindler portugués figura en el Panteón Nacional junto a otros ilustres héroes lusos, como la fadista Amália Rodrigues o los expresidentes Sidónio Pais y Manuel de Arriaga.

Aristides de Sousa Mendes «cambió la historia de Portugal y la proyectó en el universo», dijo el presidente luso, Marcelo Rebelo de Sousa, durante la ceremonia de homenaje.

La Sociedad Iberista honra la memoria de este diplomático, dedicando un grupo de trabajo para la construcción europea a través de propuestas iberistas. No dejes de visitarlo aquí.