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Batalla de Empel | Cuando España hizo a la Virgen de Portugal su Patrona.

15 de septiembre de 2019

Un 8 de diciembre, los Tercios españoles se enfrentan a sus enemigos, conscientes de una derrota casi segura. Pero ocurrió un milagro que tiene mucho que ver con Portugal.

Batalla de Empel
Tiempo de lectura: 3 minutos
Cinco años después de la incorporación del reino de Portugal a la Corona Hispánica, el Imperio español estaba inmerso en una guerra que duraría casi ochenta años. Un conflicto que implicaría la independencia de los Países Bajos y una bancarrota endémica para los distintos monarcas.
 
Era un 8 de diciembre de 1585, cuando las tropas del Tercio de Bobadilla lograron no ser masacradas ante lo que parecía una derrota prácticamente asegurada. Estaban rodeados. 
 
Lee hasta el final porque hay una enorme conexión entre la batalla de Empel y la batalla de Aljubarrota. ¡Te lo explicamos!

La Batalla de Empel

En una isla llamada Bommel, que pertenece a la ciudad de Empel (provincia holandesa de Brabante), los soldados españoles cavaron trincheras y se avituallaron ante lo que parecía una derrota asegurada. 
 
Eso se debía a que la flota del almirante Filips van Hohenlohe-Neuenstein les rodeaba con unos  200 barcos y 30.000 soldados holandeses. Los españoles apenas eran 6000 y estaban mojados y hambrientos. 
 
Pero, ¡oh sorpresa!, durante la preparación de la defensa, se encontró una talla flamenca de la Inmaculada Concepción, que fue considerada como una señal de su protección a la hora de afrontar la batalla de Empel.
Esa noche, tras ofrecerles la rendición (que rechazaron), un viento helado congeló las aguas del río Mossa y los españoles pudieron atacar por sorpresa la escuadra holandesa.
 
Ganaron y la Inmaculada Concepción fue nombrada patrona de los Tercios españoles, por lo cual celebramos el día 8 de diciembre como festividad Nacional, además de ser patrona de la infantería española. 
 
Batalla de Empel
🔺 Grabado de la Batalla de Empel, por Frans Hogenberg.

Inmaculada Concepción, ¿patrona de Portugal?

Pero, ¿sabías que la Inmaculada Concepción ya era Patrona de los portugueses? Te explicamos por qué: 

Todo parece remontarse a la Batalla de Aljubarrota, cuando se desató un conflicto civil entre los portugueses por saber quién sería su próximo rey. Juan I de Castilla quiso ejercer su derecho sucesorio al estar casado con la portuguesa Beatriz de Portugal, hija del fallecido monarca portugués Fernando I, que había muerto sin herederos varones. 

Ante el temor de que Portugal fuese dominado por un monarca extranjero, algunos portugueses encabezados por el maestre de Avis, expulsaron a la mujer del fallecido monarca Fernando, quien ejercería la regente. Se llamaba Leonor Téllez.

Tanto en Empel como Aljubarrota hay enormes similitudes.

Todo el conflicto sucesorio derivó en una batalla decisiva, próxima al pueblo de Aljubarrota, donde un pequeño número de portugueses, comandados por el Condestable Nuno Alvares de Pereira, consigue derrotar un enorme ejército castellano-portugués.

Resulta curioso que en Aljubarrota se diesen similares proporciones a las de la batalla de Empel, pues vimos como 6600 portugueses consiguen vencer a más de 30.000 castellanos. 

Tras una victoria tan contundente, Nuno Alvares de Pereira, manda construir una iglesia llamada Nossa Senhora do Castelo para celebrarla. La podéis encontrar en la localidad portuguesa de Vila Viçosa.

Iglesia Nuestra Señora Concepción en Vila Viçosa
🔺Interior de la iglesia de Nuestra Señora de la Concepción en la localidad portuguesa de Vila Viçosa

Tras Aljubarrota, Portugal acabará por tener un rey extranjero, tras la invasión de Felipe II, ejecutando también sus derechos sucesorios.

Será con a Restauração da Independência de Portugal (1640) cuando el nuevo Rey de Portugal, João IV, de la Casa de Bragança y descendiente de D. Nuno Álvares Pereira, juró y prometió que la Inmaculada Concepción sería la reina y patrona de Portugal para todos los territorios ultramarinos, tras las Cortes Generales celebradas entre 1645-1646.

España tendrá que esperar hasta el 12 de noviembre de 1842, cuando  María Cristina de Habsburgo, declara Patrona del Arma de Infantería y protectora de España a Inmaculada Concepción.