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La ecuación a resolver: X + Y = Iberia

15 de julio de 2015

El iberismo puede darnos las herramientas necesarias para que, después de muchos siglos, tengamos un proyecto esperanzador y de futuro.

Iberia
Tiempo de lectura: 4 minutos

La unión peninsular de lo que hoy sería España y Portugal es un anhelo histórico, cuya consecución depende de la resolución de una de las ecuaciones más complejas de la historia. Y nos surgen muchas preguntas al respecto, ¿Por qué no estamos unidos ya?, ¿Quién va a desaparecer si se ejecuta? ¿Quieren los portugueses? ¿Y los españoles? ¿Qué beneficios tendrías? 

Y lo único que sabemos a día de hoy es que la historia ha querido que España y Portugal no se entiendan y que hoy conformen dos entidades independientes la una de la otra. 

No obstante de lo anterior, llevamos años tratando de colaborar, y cada día se ven pequeños avances de cooperación, que envalentonan a nuevos iberistas a sumarse a este reto histórico. 

Pero claro, cuando vienen, quieren enseguida empezar a hacer la casa por el tejado y es por eso que, desde la Sociedad Iberista, tenemos que hacer una serie de aclaraciones a todo aquel que, deseoso de ser uno de los mejores iberistas, precisa de una formación previa. 

Por eso; 

1.- Nada de anexiones

Tenemos un primer punto para dejar claro: Una nación ibérica no puede existir si pretendemos que Portugal sea un apéndice de España.

Y es que Portugal debe conocer la heterogeneidad existente en España. Es una de las razones de ser de España, y no siempre se exporta como debiera. 

Pero, no sólo eso, sino que también se debe fomentar la empatía. ¿Qué le parecería a un español que dijese que toda la zona norte pirenaica es parte indisoluble de Francia?

No te preocupes, la respuesta la sabemos todos. Y es que las anexiones es algo trasnochado, difícil de vender (y defender), por lo que todo iberista debe empezar a creer en el concepto de «Eje Ibérico» y «Alianza Estratégica»

2.- El esnobismo europeo

Un iberismo europeísta no implica que sigamos practicando un esnobismo ridículo ante nuestro socios del norte que sólo nos ha llevado a ser considerados como los PIGS en Europa. 

El iberismo tiene que ser un agente dinamizador de las políticas europeas, rejuveneciendo una idea que se encuentra asediada por el euroescepticismo y los movimientos nacionalistas. 

Y mientras esto se va reformando, iremos ganando la autoestima necesaria para impulsar la creación de una mancomunidad ibérica de naciones, que permita reunir a todos los países del orbe ibérico en una organización jurídica (vía Tratado Internacional) que permita un mejor desarrollo social de las sociedades civiles. 

Es imprescindible que todo iberista tenga «un plan de futuro», el cual se pueda ejecutar a cincuenta o cien años. Para ganar autoestima sociocultural, necesitamos esperanza. 

🔺 Durante la peor etapa de la crisis, España y Portugal fueron parte de los países denominados PIGS

3.- Más confianza y menor paternalismo.

La falta de confianza de los portugueses en todo proyecto que lleve el nombre «iberista» o que, mismamente, venga de España, debe ser resuelto con una apuesta decidida por un futuro mejor. 

El término iberismo tiene que ser resignificado en Portugal, olvidando viejos fantasmas y abriendo las puertas a un proyecto de crecimiento común y sostenido. 

Y para generar confianza, no le queda otra a España que renunciar a su paternalismo. Portugal, aún a pesar de ser un país de apenas diez millones de habitantes, ha conseguido importantes hitos en los últimos años, destacando su influencia en el mundo diplomático. 

España debe considerar a Portugal su socio igual y Portugal debe seguir creyendo que su futuro va de la mano junto a España. 

4.- Iberia no se construye ni con banderas ni con mapas

A todos nos gusta empezar por la parte del puzzle que parece más fácil. Lo entendemos pero no lo compartimos. 

Un iberista operativo tiene que dejar de lado el realismo mágico que las propuestas de mapas y banderas ofrecen. 

Un iberista debe lo primero organizarse, para ello, debe contactar con la asociación, organización, entidad o partido político, que mejor crea que puede defender sus intereses. 

A partir de ahí, empezar a divulgar las directrices que tratan de armonizarse desde los diversos movimientos iberistas existentes.

Hay que moverse y hay que desdigitalizarse. Si hay un evento, hay que acudir; Si hay una derrama, hay que aportar; Si hay una publicación, hay que compartirla; Y así con todo. Debemos estar hasta en la sopa, para que el iberismo sea tenido en cuenta. 

5.- El iberismo no es un negocio

Sea el movimiento social que sea y a poco que haya tenido un poco de repercusión, enseguida vemos como surgen «líderes» que finalmente pretenden sacar rédito de lo que los ciudadanos construyen. 

Un iberista tiene que ser consciente de que eso, no sólo puede pasar, sino que pasará.

Pero todo voluntario debe exigir siempre la máxima transparencia, especialmente en el gasto de cantidades ingentes de dinero en opacas cuentas de eurociudades. Y que si se debe gastar ese dinero, vaya directamente a la prevención del cambio climático, a la lucha contra la Iberia vaciada y a la defensa de los Derechos Humanos, entre otros. 

6- Una Iberia sin asimetrías

En otro artículo ya te explicamos qué son las asimetrías y por qué hay que eliminarlas. 

Porque sólo con esa eliminación, el iberismo tendrá auténtico sentido ciudadano. Y es que del iberista convencido, debe salir la iniciativa para que, desde cualquier rincón, contribuya a la intercomprensión lingüística y al conocimiento cultural de ambas naciones. 

Para ello, evidentemente, es necesario fomentar la publicidad en cualquier medio de comunicación e incluso llegar a la realización periódicas de encuestas con empresas consolidadas del sector. 

7- El Iberismo va más allá de la Península Ibérica

Si algo hemos aprendido estos años es que el Iberismo no es algo exclusivo de la Península Ibérica, aunque sí que la Sociedad Iberista se haya centrado en el desarrollo de este movimiento social en ella. 

Pero lo dicho, la Comunidad Ibérica incluye también a toda Iberoamérica, con la que debemos buscar el reencuentro, así como también a los Palop, quienes guardan fuertes lazos de amistad con Portugal.

Ten por seguro que el Mundo se dirige a una configuración muy meticulosa de «países-civilización», y recuperar los lazos rotos por los Nacionalismos rancios, así como crear estructuras comunes efectivas (y al margen de los gobiernos). es imprescindible para que el iberismo sea exportado a todo el mundo que, algún día, tuvo relación con Portugal y España. 

Pero que no te engañe la grandeza de proyecto, porque tú, desde tu pueblo, puedes hacer mucho. Ya verás como piedra a piedra hacemos un buen puente.